jueves, 29 de mayo de 2014

La importancia de la apropiación de conceptos

En estos tiempos de crisis, los recortes no solo se aplican en el campo económico a través de la acción estatal en colaboración con las grandes corporaciones, sino que se aplican también en el terreno científico y por ende, en los conceptos que construyen y producen las realidades.

De este modo, podemos ver como, el sistema dominante articula, con toda su violencia, expresiones para encajar propuestas políticas que afectan o pueden afectar el curso de la política, la economía, la cultura y la sociedad en el corto-medio plazo. En este mundo creado por categorías, todo aquello que no se construye desde el sujeto de enunciación legitimado, el poder, queda invisibilizado primero y expuesto posteriormente a ser reformulado como un horizonte de análisis vacuo que considera lo reconocido como subordinado.

En esta matriz de análisis, aquello que no se autodefine como algo que pueda ser reconocido e incorporado al poder, queda exento de credibilidad. De este modo, vemos el componente estratégico de los dominantes cuando adecuan su discurso a una realidad que les pasa por encima. Categorizaciones como "comunista", "nacionalización" y "pueblo" adquieren connotaciones populistas que se adscriben a una forma de ver el mundo fuera de la realidad, y por tanto, son sujetos incapaces de construir conceptos por sí solos.

En este orden de cosas, etiquetar como síntoma sistemático de la clase dominante se ha convertido en una práctica que dota de significado y sentido los conceptos que legitiman ese sentido común que parece único e irrebatible. Aquello que no es, entonces será lo contrario por oposición. Así, el recorte de realidad que adolece de una proyección histórica más rica en contenido y formas, construye el esqueleto de un poema regulador de la realidad.

Después de los años 90 y si me apuran el primer decenio del nuevo milenio, al esqueleto del poema se le añaden nuevos versos que tienen en común una idea de emancipación irreal y ficticia dado que reproduce lo mismo, una meta homogeneizadora y reguladora de la realidad que acude al rescate de una única idea acerca del progreso.

Sin embargo, ese poema capitalista con versos que hacen hincapié en el desarrollo sostenible, el estado del bienestar y la democracia como mejor forma de organización social y política, se convierten en una utopía que está anquilosada en el horizonte del desarrollo, "los sueños, sueños son". Y como profecía autocumplida, el capitalismo desfallece mientras que los dominantes se re-colocan estratégicamente en el orden discursivo para seguir produciendo realidad.

¿Qué sucede cuando el discurso dominante no tiene tras de sí condiciones objetivas que reproduzcan la realidad?

Esta cuestión plantea múltiples respuestas que establecen un marco de análisis crítico. La reapropiación de conceptos es indispensable para corroborar que aquello que se produce y construye en la realidad está sujeto a las condiciones objetivas que atraviesan el discurso. Por ello, es cuestión indispensable plantear las condiciones sobre las que se va a desarrollar el diálogo. Algo que olvidó Habermas cuando planteaba su ética dialógica que no hacía distinción entre el sujeto y el objeto del discurso suponiendo una misma igualdad en las condiciones que provocaban ese diálogo.

Es indispensable pues, plantear las condiciones del discurso para alterar las posiciones de los dominantes respecto a los dominados. Los dominantes han construído los dominados a su semejanza -atentando contra la diferencia, la inclusión y la heterogeneidad- y los dominados han construido a sus dominantes bajo el prisma de la violencia y utilizando los mismos discursos que provocan su dominación. Proponer el debate y el diálogo no solo en igualdad de posiciones sino que también en el orden de las condiciones que producen ese discurso elimina de un plumazo esa incapacidad de los dominados a portar y aportar en la construcción de realidades que reformulen el poema y lo elaboren desde cero recitando un poema emancipatorio que sirva como constructo de la realidad.


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